domingo, 13 de junio de 2010

El aspecto rítmico

El ritmo
La estimación de la duración del sonido y del silencio es una operación de cálculo que se apoya en la actividad perceptiva y exige al oyente realizar “mediciones” no cronométricas. Estas mediciones son predominantemente comparativas: esto es, permite establecer relaciones tales como “mas largo que” “mas corto que ““igual a “.
Cuando se alternan sonidos y silencios a igual intervalo de tiempo entre ataques, podemos decir que existe una pulsación regular.
El ritmo es la medida de la música, la cual por ser un arte que transcurre en el tiempo, es esencialmente medible. No debe confundirse el concepto de ritmo con la idea de compás, ya que para que haya un compás determinado debe haber regularidad de acentos, pero tal regularidad no es imprescindible para que exista el ritmo.
Se puede combinar varios ritmos en forma simultánea.
a) Polirritmia: (poli= muchos, ritmia= ritmos) si hay una organización entendible por nosotros.



Hay polirritmia cuando coinciden los primeros tiempos de cada ritmo, por ejemplo 2 contra 3, 3 contra 4, 5 contra 3. En el video siguiente se puede corroborar perfectamente la polirritmia en la partitura cuando aparece el seisillo de corcheas contra las cuatro semicorcheas.





Pero son dos o más ritmos con los primeros tiempos que no coinciden lo que produce ritmos fascinantes, como lo logran los tamborilleros africanos y los percusionistas chinos, japoneses o hindues, una orquesta cubana de rumba, una orquesta de swing y jazz. En música clásica, la Historia de un soldado de Stravinsky o los últimos cuartetos de cuerda de Bartok tienen polirritmia.





b) Heterorritmia (que se produce cuando hay superposición de ritmos sin una organización aparente como suele pasar en la música tribal)



c) Homorritmia: todas las voces siguen el mismo patrón rítmico o al menos uno muy semejante



La música articula sonidos en el tiempo y es el ritmo la variable del discurso mediante la cual puede hacerlo. La repetición sucesiva de un mismo sonido asociada a un acento ya implica un ritmo elemental. Acento es todo fenómeno sonoro percibido como apoyo. La percepción jerarquiza sonidos de mayor duración, intensidad y reconoce estructuras motívicas, temáticas y armónicas. A partir de esos datos sintetiza los acentos métricos de a dos, tres o cuatro tiempos, estructurando el discurso rítmico en compases. Una vez que está establecido este acento constante, la percepción jerarquiza espontáneamente el sonido que ocupa el primer tiempo de cada compás. Si este fenómeno ocurre el ritmo posee métrica regular. Cuando la distribución de acentos no es constante ni previsible, la métrica es irregular.


Existen compases de diversas cantidades de tiempos. Los más comunes son los de 2, 3 y 4 tiempos. Podrán ser simples o compuestos según utilicen la división binaria o ternaria.

Los ritmos se clasifican en:
Ritmo uniforme: mantiene constante el tiempo que separa los ataques de los sonidos, ello dificulta estructurar el discurso en unidades ya que éste nunca se detiene. No es habitual encontrar obras enteras que utilicen este ritmo exclusivamente, como ejemplos se pueden citar motos perpetuos y ostinatos

Otro ejemplo puede ser esta obra de Steve Reich




Ritmo no uniforme: los sonidos no articulan siguiendo una constante en el tiempo, así el discurso se detiene en algunos sonidos más que en otros facilitando la percepción en unidades.
Se distinguen dos especies rítmicas dentro del ritmo no uniforme:
1) Ritmo libre: no permite a la percepción estructurarse alrededor de una pulsación ya que los intervalos que separan los ataques de los sonidos no guardan una relación proporcional entre sí.



Ejemplos son la salmodia gregoriana, los recitativos de obras dramáticas y religiosas y las cadencias de los solistas en los conciertos



También ciertas obras contemporáneas tienen ritmo libre



2) Ritmo pulsado: los sonidos se articulan respetando una proporción temporal, la mayoría de la música occidental es pulsada