lunes, 18 de octubre de 2010

El fagot








El fagot debe su existencia a la necesidad musical de ampliar la región grave del sonido; se trata de un singular instrumento de madera, de tubo cónico y provisto de doble lengüeta, por cuya naturaleza ha sido considerado como un bajo del oboe.



Como ocurre con la mayoría de instrumentos integrantes del muestrario instrumental europeo, el fagot cuenta con famosos precedentes, uno de los cuales puede reflejarse en el impulso que a los músicos romanos les llevó a ampliar en su parte grave el aulos, una especie de oboe, legado por los griegos, que en el mundo latino tomó el nombre de tibia bassa, la cual, aún tratándose de un lejano embrión, puede considerarse como el primer intento efectuado dentro de una larga genealogía de instrumentos creados para una tal menester.

Descripción del instrumento

El interior del cuerpo del fagot está constituido por dos tubos que se comunican entre sí en su parte inferior, cuyos canales describen una V; dicha angulación presenta múltiples ventajas con respecto a otros instrumentos con lengüeta y registro grave que poseen un trazo interno, longitudinal y único, como es el caso de las antiguas bombardas, las cuales, muy estimadas durante el primer tercio del Renacimiento, fueron perdiendo el beneplácito de los músicos debido a su poca funcionalidad. Anhelando ejemplares verdaderamente bajos, los artesanos renacentistas acometieron la construcción de bombardas con un cuerpo no inferior a los cuatro metros de longitud. Su aparatosidad les llevó a idear esa angulación interna del tubo, con la que se redujo a la mitad la longitud real del instrumento; pero esos intentos no cuajaron en el fagot, sino en su inmediato antecesor, el dulcián.

Dulcian



Desde 1620 se conoce, además, un instrumento grave de la familia del fagot, llamado contrafagot, que suena a la octava baja de aquél.

Contrafagot


El fagot, que recibió en España la designación de bajón, vivió su expansión en los siglos XVII y XVIII, y, aunque al principio sus funciones las ejerció mayoritariamente dentro de la música eclesiástica, reforzando las voces de los cantores, su presencia en el arte secular arreciaría con el tiempo.



Ya en el siglo XVIII gozó de madurez suficiente como para afianzar su presencia en el campo orquestal y solístico; baste recordar los conciertos escritos para fagot por Vivaldi, todos ellos de corte magistral, o en papel preponderante que le dispensaron compositores como Johann Sebastián Bach, Haendel, Telemann, Fux, Johann Stamitz, Johann Christian Bach y Carl Philipps Emanuel Bach, quienes abrieron la senda para que su timbre hondo y umbrío fuera protagonista de los excelentes conciertos fagotísticos de Mozart y Weber. También es interesante el concierto que compusiera un músico español, Anselmo Viola (1738-1798), monje del monasterio de Monserrat cuya celebridad se debe tanto a sus obras como al hecho de haber sido maestro de Fernando Sor.

La fisonomía del instrumento se mantuvo bastante fiel desde su origen hasta mediados de siglo XVIII, pero a partir de ahí su evolución fue importante. El fagot construido por Brujin (h.1730) tenía cuatro llaves - otras opiniones defienden que el ejemplar de Brujin data de 1751-, y en 1760 el artesano inglés Kusder le agregó una más; su número se incrementó de manera paralela a su desarrollo, que a principios del siglo XIX fue considerable por la nitidez de su sonido y de su amplio registro. El carácter con el que hoy conocemos el instrumento se debe básicamente a los perfeccionamientos llevados a cabo entre 1820 y 1830 por Jean Nicolas Savary, cuyas mejoras se vieron reforzadas por la incorporación del sistema de llaves de Theobald Böhn, que aplicara al fagot el artesano Triebert en 1855. Coronación de todos los esfuerzos emprendidos fue la aportación del célebre constructor Johann Adam Hecker (1812-1877), quien introdujo plurales soluciones técnicas que reflejó en un tratado, editado en 1899.

Provisto de 22 a 24 llaves, con un cuerpo de 1,40m., aprox. y una extensión de 3 octavas media, el fagot ha alcanzado en nuestro siglo su madurez, virtud ya demostrada en las partituras de las grandes obras orquestales de Berlioz, Wagner y Richard Strauss, y que Schöenberg potenció en su Quinteto de viento Op. 26 donde el fagot exhibe su amplia gama tímbrica. Su extensión actual es la siguiente.
  

El fagot actual mide 1,37 m, pero su tubo, desdoblado, tendría una longitud de 2,59 m. Consta de cinco partes, cuatro de madera y una de metal: el cuerpo pequeño con agujeros oblicuos, la culata, el cuerpo grande, el pabellón y la embocadura. Esta última, llamada también tudel, es de metal, tiene forma de S y lleva insertada la lengüeta doble, más larga que en el oboe.

El primero que usó el fagot en la orquesta fue el compositor francés Antonio Cesti (1623-69) en su ópera Il pomo d'oro (1666-67). Antonio Vivaldi (1678-1741) fue seguramente el primero que lo empleó como instrumento solista, dedicándole aproximadamente 37 conciertos.
El Contrafagot tiene un tubo de algo menos de 5 mts. de largo y está doblado cuatro veces.  Suena una octava inferior al fagot y es el sonido más profundo de la orquesta.

El contrafagot tiene una calidad oscura, ronca y se usa generalmente para dar un bajo compacto a la familia de la madera.


También a menudo refuerza la parte del contrabajo o completa con un bajo fuerte los acordes del metal. Sin embargo puede utilizarse para realizar novedosos efectos de solo.

Conciertos y otra literatura orquestal 

Barroco 

Antonio Vivaldi escribió 37 conciertos para fagot. Este número se debe a que Vivaldi escribía partes expresamente para las jóvenes intérpretes del Ospedale della Pietà, un orfanato para niñas y adolescentes. En algunas partituras aparecen incluso sus nombres.



Clasicismo 

Johann Christian Bach, Concierto para fagot en Si bemol mayor, Concierto para fagot en Mi bemol mayor

Wolfgang Amadeus Mozart, Concierto para fagot en Si bemol mayor, K191

Carl Stamitz, Concierto para fagot en Fa Mayor.

Romanticismo 

Carl Maria von Weber, Andante e rondo ungarese en do menor, op. 35

Carl Maria von Weber, Concierto para fagot en Fa mayor, op. 75



Contemporánea 

Hindemith, Sonata para fagot y piano(1938)

John Williams, Five Sacred Trees: Concierto para fagot y orquesta(1997)

Richard Strauss, Concertino para clarinete y fagot (1948)

Francis Poulenc, Trio para oboe, fagot y piano (1926)

Heitor Villa-Lobos, Ciranda das sete notas

Richard Strauss, Duetto concertino para clarinete y fagot con cuerdas y arpa.



Pasajes famosos de orquesta

Edvard Grieg, En la gruta del rey de la montaña

Sergéi Prokófiev, Pedro y el lobo (El tema del abuelo)

Ígor Stravinski, La consagración de la primavera (Empieza con el famoso solo de fagot con notas muy agudas)

Ígor Stravinski, El pájaro de fuego en el año 1945

Maurice Ravel, Rapsodia española

Maurice Ravel, Bolero

Hector Berlioz, Sinfonía fantástica

Tchaikovsky, Sinfonía nº6 "Patética"

Rimsky-Korsakov, Scheherezade Concertino para guitarra y orquesta de Salvador Bacarisse (4to. movimiento)





domingo, 10 de octubre de 2010

El clarinete

Es un instrumento de una sola caña, es decir que consta de una única lengüeta mecánica acoplada a un tubo cilíndrico con una boca acampanada en el extremo del tubo. El sonido es causado por la vibración de la caña contra la boquilla, mando el aire pasa a su través. Esto hace, a su vez, que la columna de aire en el tubo vibre.


El registro medio es bastante claro, mientras que las notas altas son brillantes y penetrantes. El clarinete posee una variación dinámica mayor a la de otros instrumentos de madera. Puede casi rivalizar con la flauta en agilidad, en rápidos arpegios y escala.

Extensión de los clarinetes:

Los clarinetes son de varios tamaños, pero el Sib y el La son los más usados en la actualidad. Como todos los clarinetes tienen la misma digitación, diferentes tamaños producen diferentes notas. Así, por ejemplo, el Do central en un clarinete en Do sonará como está escrito, pero en un clarinete en Sib un Do central escrito suena Sib. Esto es, porque es un instrumento transpositor.
Por tanto la música para clarinete en Sib tiene que ser escrita una segunda mayor más alta (un tono) de lo que suene y, para un clarinete en La, tiene que ser escrita una tercera menor más alta que su sonido.
El tipo de clarinete (Sib ó La) es seleccionado por el compositor y depende en cual clarinete, utilizará menos sostenidos o bemoles.

Otros clarinetes son el Clarinete contralto afinado en Mib o Fa, cuya utilización es casi exclusiva de las bandas militares.
En cuanto a las orquestas tiende a usarse el corno de basetto, afinado en Fa. A pesar de su moderno aspecto de clarinete bajo, lo cierto es que actúa como un clarinete tenor.
Otros clarinetes que han caído en desuso son el clarinete contrabajo, el Heckel-clarinett, el tarogato y el holtrompette.

Corno di Basetto


Clarinete Bajo

En otro tiempo el instrumento era similar al clarinete, pero era demasiado complicado de manejar. El final del instrumento estaba cerca del suelo, lo cual significaba que mucho del sonido se perdía. Así, estos problemas fueron resueltos curvando las partes superior e inferior del instrumento. El clarinete bajo es más poderoso y suena menos "a caña" que el clarinete ordinario. Las notas bajas son muy ricas y resonantes y pueden tocarse muy sosegadamente. A pesar de su tamaño, puede tocar pasajes rápidos con sorprendente ligereza.
 
La música para el clarinete bajo se escribe normalmente en clave de sol y suena una novena inferior a lo escrito:
Esta es conocida como "notación francesa". Sin embargo, numerosos compositores han usado la notación alemana, con la música escrita un tono más alto que sus sonidos




Clarinete Contrabajo

Este instrumento diseñado a finales del siglo XIX en Alemania y Francia, fue realmente desarrollado por Leblanc de París, en los años 1950. Ha sido usado por compositores tales como Antonin Dvorak: El Demonio y Kate (1899), Arnold Schoenberg: Cinco Piezas para Orquesta (1909) y lannis Xenakis: Polytope (1967). Extraoficialmente, ha sido añadido por algunos directores para doblar a los contrabajos discretamente.
 
El gran solista alemán Baermann presentó las obras de Weber para clarinete solo en un instrumento de ocho llaves. Esta hazaña, sin embargo, tuvo que ir acompañada de ligeras desigualdades en la sonoridad y en la precisión, en los pasajes rápidos de registro grave, defectos sensibles para oídos más "modernos". Estos defectos desaparecieron parcialmente con la flauta del ruso Iván Müller (París, hacia 1811), quien llevó hasta trece el número de llaves e hizo así más fácil la interpretación por la supresión de ciertas digitaciones "en horquilla", o cruzadas principalmente el registro del caramillo. En la década de 1820 a 1830, se consagra en todos los países el mejoramiento del sistema Müller.
En 1843, H. Klosé profesor del conservatorio, y el violero Auguste Buffet patentaron conjuntamente el modelo conocido hoy universalmente bajo el nombre de "Clarinete Böhm". Con la ayuda de anillos móviles inspirados en la flauta Böhm de 1832, el nuevo sistema permitía suprimir las dificultades en el manejo de las llaves de fa y de  fa#  en los dos registros de los modelos Müller. Proveía también dos llaves para los dedos meñiques, entre las que se podría escoger, a fin de evitar que el dedo se deslizara de una llave a la otra, lo que daba mayor seguridad al ligado. Hacia 1840 para darle mayor potencia al clarinete, se había ampliado un poco la perforación. Sin embargo, los alemanes conservaron y han seguido haciéndolo desde entonces la antigua forma de la perforación, cilíndrica hasta lo alto del pabellón. Siguen conservando también la forma corta y puntiaguda del pico, que se utiliza con la lengüeta estrecha, pero dura.


Familia instrumental:
1. Requinto (sopranino, en Mib)
2. Soprano (en Sib
3. La
4. Do (en desuso))
5. Clarinete Alto
6. contralto (en Mib)
7. Clarinete Bajo (en Sib)
8. Contrabajo (en Sib)

La lengüeta cuando suena sola produce un sonido rico en armónicos. Ahora bien, cuando se acopla la columna de aire cilíndrica se cambia y mejora la calidad del sonido.
El rango de la frecuencia fundamental del clarinete está por encima de las tres octavas, desde Re3 a Fa6. La medida de un clarinete común es de 25 pulgadas




 Obras destacadas del repertorio:


  • Concierto para clarinete K.V. 622 y Quinteto con clarinete de Mozart
  • Serenata para trece instrumentos de viento KV361 "Gran Partita" de Mozart, que empleó en esta obra clarinetes y cornos di basseto).
  • Sinfonía No.6 op.68 en F mayor, 1er movimiento;Allegro ma non troppo de Beethoven
  • Conciertos 1 y 2, Concertino para clarinete, Quinteto con clarinete, Tema y variaciones sobre un aria de Sylvana y "Grand duo Concertante para clarinete y piano" Carl María Von Weber
  • Sonatas 1 y 2, Quinteto con clarinete y Trío para piano, clarinete y violoncello de Brahms
  • 2 piezas de concierto (en fa menor y en re menor) para clarinete, corno di bassetto y piano de Mendelssohn 3 Fantasiestücke de Schumann
  • 3 Romanzen R. Schumann
  • Sonata de Poulenc
  • Rapsodia para clarinete y piano de Debussy
  • Concierto para clarinete Aaron Copland
  • Sonata Hindemith
  • Cuatro piezas para clarinete y piano op.5  Alban Berg
  • 3 piezas para clarinete solo Stravinsky
Karl Leister, uno de los más grandes clarinetistas de todos los tiempos