miércoles, 4 de septiembre de 2013

El órgano

Origen y funciones del teclado  

La dificultad de manejar un gran número de cuerdas, como las del arpa o la cítara, disminuyó en gran medida cuando en el siglo XV se incorporó a ciertos instrumentos de cuerda un teclado como el que ya se utilizaba hacía siglos en el órgano de tubos.
Puede haber diferentes tipos de teclado: de púa, de cañones de pluma, mazillos, etc.
La disposición de las teclas en blancas y negras se estableció en el s XV, y el esquema de teclas blancas para notas naturales y negras para notas alteradas se normalizó a fines del s XVIII.

Un órgano es un instrumento de viento, compuesto por varios cientos de tubos que suenan en cantidad y variedad según los requerimientos del organista. Estos tubos están ordenados en el interior del órgano por familias, llamadas registros y los protege una gran caja de madera, ornamentada según la época en la que se haya construido. No hay dos tubos iguales en el mismo órgano, ya sean de distinto tamaño y grosor, material o forma.
Los registros que deben sonar cada vez los elige el organista por medio de unas palancas o tiradores, situados a ambos lados del teclado, que dirigen el aire hacia unos tubos u otros según el sonido escogido; y al poder elegir más de uno a la vez, parecerá que están sonando muchos instrumentos al mismo tiempo, como en una orquesta.

El sonido se produce cuando se toca una tecla, y mediante una estructura de varillas y conexiones (llamada reducción), se abre una válvula que deja pasar el aire a la boca del tubo, produciendo el sonido del órgano.

En definitiva, un órgano se parecería a una gran "caja de silbatos".



Esquema de un órgano

El camino que tiene que recorrer el aire hasta llegar a los tubos es a veces largo y un poco complejo, y depende de muchos factores.

Consola

La consola es el pupitre donde se encuentran el teclado para las manos, las pisas (parecido a un teclado para los pies) y las palancas o tiradores de los registros. Cada teclado tiene un número variable de teclas más o menos decoradas, así como unos registros concretos asignados, aunque en ocasiones se pueden controlar desde alguno de los otros teclados, mediante los llamados enganches. Cuando solamente hay un teclado, como ocurre con casi todos los órganos barrocos de nuestra provincia, será del tipo teclado partido, porque la mitad izquierda del teclado controla los registros de su lado, y la derecha los del suyo. Esto multiplica las posibilidades de combinaciones de los registros.

Las pisas de nuestros típicos órganos barrocos son de reducidas dimensiones, como máximo suelen ser 12. La forma exterior es como de lenguas o botones que se encuentran a los pies del organista. Los tubos que son controlados por estas pisas se llaman contras, grandes tubos rectangulares de madera, aunque a veces también se pueden controlar con las notas graves del teclado.

Los tiradores de los registros son unas palancas de madera con una inscripción encima que indica el nombre de la familia de tubos que vamos a conectar. Se encuentran a los dos lados del teclado, para que sean más accesibles.


Tubería

Es el conjunto de los tubos de un órgano; varios cientos o miles de tubos de todos los tamaños ordenados en filas, donde cada uno corresponde a una nota.

Son de varias formas y tipos, entre los que destacan principalmente dos:

Tubos de boca: el aire vibra al chocar con una abertura en forma de bisel, (como las flautas dulces) que está cerca de la embocadura.

Tubos de lengüeta: el sonido se produce al vibrar una lámina de metal que está sobre la embocadura.

Los tubos de un órgano están hechos de una aleación de estaño y plomo o de madera, y suelen ser de forma cilíndrica, prismática y cónica. Se puede resumir diciendo que cuanto más grande y ancho es un tubo más grave es el sonido que produce.

Aunque la mayoría de los tubos se encuentran dentro de la caja del órgano, los tubos del exterior o de "fachada", se suelen colocar de múltiples formas en función del criterio estético del organero. Las disposiciones mas frecuentes son en forma de castillos o torreones para los tubos de boca, que asoman por las ventanas de la caja del órgano; y en forma de V o W para los de lengüeta, colocados de forma horizontal, perpendicular a la consola. Estos últimos también se llaman de -batalla" o "trompetería", y es una de las características propias de los órganos barrocos españoles.

A veces podemos encontrar algunos tubos de fachada a los que no se les conecta aire y que solo tienen una intención ornamental. Se les denomina mudos o canónigos.



Mecánica I: Aire. Secreto, transmisión, tablones de conducción.

Por ser un instrumento de viento el órgano necesita aire constantemente para hacerlo sonar. Esa es la labor de un gran fuelle o varios pequeños, que envían aire a través de diversos conductos para que acabe saliendo por los tubos. Hoy en día se coloca un pequeño motor que no produce casi ruido para insuflar aire a los fuelles.

El secreto es la parte más delicada e importante del órgano a pesar de que no está a la vista. Se trata de una caja de madera forrada con piel que contiene todo el aire bajo una presión constante.

Por dentro del secreto circula aire a través de unos canales o pasillos, cerrados por una válvula conectada a una tecla, por lo que hay tantos canales como teclas en un órgano

Este aire llega a todos y cada uno de los tubos del órgano, que son colocados sobre su tapa llena de agujeros, o un poco más alejados del secreto. En este último caso, el aire viene a través de los tablones de conducción, consistentes en tablas de madera acanaladas que conducen el aire procedente de los fuelles.

Para que el aire no se escape entre las uniones de todos elementos de madera (tablones, secreto) se utiliza badana (piel de oveja).

Mecánica II: registración
Desde que el organista acciona el pomo de un registro ocurren una serie de movimientos mecánicos internos: el pomo va unido a un tirador o trozo de viga de madera largo que a su vez mueve una palanca de hierro llamada árbol.

Este movimiento desplaza la corredera, que tapa cada una de las entradas de aire de cada familia de tubos dejando sus orificios en línea con los de la tapa del secreto.

Al pulsar una determinada tecla, una varilla abre la válvula correspondiente del secreto y entra el aire en uno de los canales, que se escapará por los agujeros de las correderas que encuentre abiertos, llegando a los tubos y produciendo el sonido.

En ocasiones se utilizan números junto a los nombres de los registros. Un registro que suena como la nota escrita se etiqueta corno un 8 o con un 13, según se denomine pies o palmos, ya que esta última era lo habitual en los órganos barrocos hispanos.

A todos los registros que dan la nota escrita se les denomina de 8 pies. Si son de 4 pies sonarán una octava más alta, y si son de 16 pies, una octava más grave.

Cajas y tipología, colocación

Generalmente las cajas son de madera y de diversos tamaños.

Las cajas de los órganos tienen una triple finalidad:
- Acústica porque amplifica la sonoridad de los tubos.
- Estética porque oculta toda la maquinaria interior, los tubos y sus mecanismos.
- Protectora porque resguarda a toda la mecánica y tubería de las corrientes de aire, polvo, cambios bruscos de temperatura, sol directo, etc.

Colocación del órgano:

El órgano entra en las iglesias a partir del s.X, y hay constancia de su uso acompañando al canto litúrgico desde finales del s.XIV.

En la ubicación de un órgano entran en juego factores acústicos, estéticos y litúrgicos. La posición tradicional del órgano español es lateral, en el coro o en una tribuna, y paralela a las naves del templo. Está posición es una adaptación al espacio sobrante del coro.

El órgano se ubica por tanto en el coro ya desde el s.XIII afianzándose esta posición hasta nuestros días.

Cómo funciona un órgano


Al elevar el fuelle manualmente, el aire (o viento) entra por la válvula de alimentación (2). Debido a la presión ejercida por los contrapesos (14), el fuelle se desinfla lentamente y el aire, con una presión predeterminada, es expulsado por el canal de vientos (3) hacía el arca de ventillas (6).

Al oprimir la tecla (7), se abre la ventilla o válvula correspondiente (5) y el aire, guardado bajo presión, es conducido por los canales del arca de ventillas hacia los tubos correspondientes (13).

Los canales (9), las correderas (10) y las tapas (11) en conjunto forman la pieza llamada Secreto o caja de vientos.

El sonido de los tubos o flautas se logra gracias a la combinación del sistema de viento (fuelles, canal de vientos, arca de ventillas), la mecánica del teclado (teclas, ventillas, tablero de reducción, válvulas) y la mecánica de los registros (tiradores, correderas).

Cada registro o hilera de tubos se controla jalando o empujando las extensiones de las correderas que sobresalen de las caras laterales del órgano (10). Su acción provoca que las correderas interiores se deslicen, permitiendo el paso del aire hacia una hilera de tubos en particular, cuando se quiere que éstos suenen, o evita el paso del aire hacia aquellos tubos que no se quiere que suenen.



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