domingo, 2 de mayo de 2010

La melodia: Organizacion de los sonidos



Las distintas civilizaciones a lo largo de la historia han utilizado diversas escalas para expresarse. Las escalas se pueden definir de acuerdo a la cantidad de sonidos que contienen o también de acuerdo a la organización interválica. En el primero de los casos encontraremos escalas trifónicas, tetrafónicas, pentafónicas (como las de China, música country de USA o el Noroeste argentino), hexafónicas como la escala por tonos utilizada por Debussy, heptafónica (como nuestras escalas mayores y menores) y hasta escalas de doce sonidos como la serie dodecafónica creada por Arnold Schöenberg. En el caso de las escalas organizadas por diversos intervalos pueden ser por semitonos, por tonos o incluso por valores menores que el semitono (cuartos de tono o intervalos de cualquier otra medida).









Las distintas civilizaciones se han valido de diversos procedimientos para obtener su escala como la intuición en los pueblos primitivos, el razonamiento científico (como el compositor antes de componer piensa en una nueva escala antes de componer), o la imitacion de los sonidos que se encuentran en la Naturaleza, como en los tubos abiertos que al soplarlos, se obtienen los armónicos correspondientes a la 8°, la 5°, la 4°, respectivamente. Por esta razón, se cree que esos sonidos se repiten a lo largo de la historia con mayor frecuencia que otros.




Nuestra serie occidental ya fue utilizada por Pitagoras (S VI aC), sin embargo el sistema temperado es recién en el S XVII cuando termina de afianzarse y se generaliza para mediados del S XVIII y consiste básicamente en la división en doce partes iguales de la octava.


La escala pentatónica

Consta de 5 sonidos sin centro tonal. Es fundamental no utilizar los sonidos que componen el tritono ya que crearían un efecto de tensión-reposo no deseado. Muy usada en el folclore norteamericano, en la música de la China, Sudáfrica, en nuestro NO argentino y en varias culturas más, se pueden encontrar en sus dos estados: mayor y menor.






 Modos: Del griego al gregoriano

El origen de escalas en Europa puede remontarse a los griegos, quienes acostumbraban designar las escalas con nombres de sus regiones (Dórica: mi frigia: re, lidia: do y mixolidia: si). Estas escalas consistían en una sucesión de tonos y semitonos dispuestos en orden descendente. Cada una de ellas entroncaba con otra situada una quinta por debajo de ella. Llevaban los mismos nombres pero con la adición del prefijo hipo (debajo). Todo este sistema de modos estaba fundamentado en el Gran Sistema Perfecto de Aristógenes (S IV AC) quien escribió Elementos de Armonía, la obra más antigua que se conoce en Occidente sobre Música.
Toda esta tradición llegó después de algunos siglos a la Edad Media, momento en que los compositores del llamado Canto llano o gregoriano adoptan el concepto de modo. En este momento de la historia hay una serie de confusiones en las que trastocan los nombres de los modos. 





En Edad Media surgen entonces los Modos eclesiásticos, algunos les llaman modos griegos, pero son los modos utilizados en la liturgia católica. El primer modo es dórico y va de re a re. Si la primera y la última nota corresponden al mismo sonido se dice que se trata de un Modo auténtico. Los otros modos son Frigio: mi; Lidio: fa y Mixolidio: sol. Los equivalentes medievales de las escalas hipogriegas son los Modos plagales, que empiezan una cuarta por debajo de su correspondiente modo auténtico.

Nuestros actuales modos Mayor y menor:

Los modos eólico (que empezaba en la) y jónico (que empezaba en do), prácticamente idénticos a nuestras escalas menor y mayor se usaban antes del Siglo XVI pero poco. Es recién en 1600 cuando se adoptan los modos que hoy conocemos como Mayor y menor y se usaron hasta principios del S' XX por los compositores "académicos". La música popular los continuó usando, incluso hasta nuestros días.



Durante el Siglo XVII se desarrollan las 24 tonalidades mayores y menores y el sistema modal cae en desuso
A fines del S XIX los modos antiguos resurgen de la mano de los compositores del Impresionismo: Debussy, Ravel, Bartok.
A principios del S XX en Occidente algunos compositores comienzan la búsqueda para escapar del centro tonal como Debussy quien utiliza la escala por tonos.





También en la música popular se han creado escalas para diferentes géneros musicales como el jazz y el blues. Un ejemplo de ello, es la escala de blues usada para improvisar.




 Otros compositores comienzan a utilizar sistemas que no poseen centro tonal, donde no existen las relaciones tonica-dominante, tensión reposo de la manera en que la conocíamos, sin embargo se escuchan fuertes sensaciones de atracción provocadas por contrastes tímbricos, de altura, etc. (ejemplos: atonalismo, dodecafonismo, microtonalismo, música electroacústica).


 Por supuesto que sólo nos estamos refiriendo a las escalas occidentales, ya que diversas culturas orientales utilizan otras escalas compuestas por microtonos, como los ragas de la India que pueden tener 22 srutis dentro de una octava. Dichas escalas serían imposibles de ejecutar con nuestros instrumentos occidentales.



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